El síndrome de Down...

 

Publicado el 19 de Septiembre de 2016

 

Hoy les comparto, una columna que escribí en el año 2009; me parecido oportuno, después de tantas cosas positivas y todos los avances que se ven en jóvenes con este síntoma.

El domingo 11 de octubre del 2009 tuve el gusto de ser invitado a la caminata anual que realiza la Asociación de síndrome de Down de Miami, que tuvo lugar en la ciudad de Coral Gables.
Realmente tanto yo como mis hijos disfrutamos de ese día.

Personalmente me dio gusto ver a tantas familias unidas, orgullosas de sus hijos, y a mis hijos les dejó una enseñanza que considero muy importante. Primero, para saber que siempre que se pueda, hay que apoyar toda causa justa y segundo, para valorar aún más la vida, la salud y la familia.

Entre tantas cosas negativas que suceden en el mundo y principalmente en América Latina, es alentador ver los avances alcanzados por las personas con este síndrome.
Hasta hace menos de 20 años, la ignorancia del Ser Humano llegaba al punto de que se aislaba de la vida común a estas personas y en algunos países, hasta se les internaban en algún centro médico especial, simplemente por haber nacido con algún retraso mental que en muchos de los casos, sabemos que se puede controlar criando a ese hijo/a casi de la misma forma en que se cría a cualquier otro hijo.

Desafortunadamente, en medio de la impotencia y frustración de muchas familias con esta situación, ellos mismos causan un mayor daño, consciente o inconscientemente, a esos seres queridos que nacieron con un cromosoma de más.

Usted se preguntará, pero ¿cómo puede ser? A mi humilde entender percibo que la propia familia, padres, hermanos, abuelos, etc, los subestiman y los dejan de lado pensando que todo está perdido y que hagan lo que hagan nunca ese miembro de la familia, llegará a vivir una vida normal. Siento que un gran error de nuestra sociedad es el de limitar la vida de este ser especial y estos 20 años son prueba de ello.

Yo le voy a dar un pronóstico, pero para que no me prejuzgue, primero lo prepararé para lo que leerá...
Volvamos por un instante a la época de la esclavitud en Estados Unidos, si yo le dijera a un hombre de raza blanca dueño de 200 esclavos que esa niña esclava que ve ahí, algún día tendrá un descendiente que será la primera dama del país más poderoso del mundo, ¿que me hubiera dicho este Señor? Posiblemente me haría poner un chaleco de fuerza y me internaría en un centro psiquiátrico. Hoy esa niña esclava tiene a un descendiente en la Casa Blanca y se llama Michelle Obama.

Ahora volvamos sólo 20 años atrás, si yo le diría al mejor médico en psiquiatría que en unos años un joven con síndrome de Down, se recibirá con honores en una universidad. ¿Que me diría este médico? Posiblemente me volvería a poner el mismo chaleco de fuerza que me hubieran puesto en la época de la esclavitud. Hoy es de conocimiento público que un joven español de nombre Pablo Pineda con sólo 34 años es la primera persona con síndrome de Down en recibir un título universitario.

Bueno... todo lo que tuve que hacer para poder animarme a decirle lo que le diré a continuación y rogar que usted no me haga poner el mismo chaleco.
Yo estoy convencido de que la posibilidad es real de que en unos 20 ó 30 años, una persona especial, con síndrome de Down podrá ser elegido presidente de algún país poderoso. (Imagino que le debe costar digerir esto y lo entiendo), pero analicemos.

Primero, ¿por qué una persona con síndrome de Down es especial? Le respondo: porque no tiene maldad, no tiene envidia, no es rencorosa, no le desea el mal a nadie, no es hipócrita, no disfruta el dolor ajeno, nunca será corrupta, no tiene hambre de poder, y la virtud más importante, les gusta hacer el bien y sentir que la gente los quiere.

Llegará un día, que así como sucede con muchos seres humanos que deben tocar fondo para salir adelante, que muchos países llegarán al fondo y nacerá una nueva generación que al poner todo sobre la balanza, preferirán a un ser humano SANO del corazón, en lugar de a un político charlatán presumiendo de capacidades y atributos de inteligencia que seguramente ni siquiera tiene.

Es mucho más sencillo que una persona con síndrome de Down, elija a su gabinete compuesto de personas que tengan las virtudes que él o ella no tiene, para tomar algunas decisiones, a que un político charlatán elija a un gabinete con las virtudes que tienen las personas con el síndrome.

Estoy convencido de que llegará el día en que la gente dejará de vivir confundida, y cambiará esa filosofía de vida que está vigente hoy en la cual lo admitan o no, se vive en la hipocresía y se dice una cosa pero se siente otra.
No sé si usted y yo llegaremos a ver esa nueva sociedad, pero ojalá este artículo quede navegando en Internet y algún día lo lea esa persona con síndrome de Down que llegue a ser presidente de algún país con deseos de vivir mejor.

Quiero dedicarle esta columna a una persona muy especial que se llama Carolina Rossel, que además de tener todas las virtudes que mencioné anteriormente, es una niña hermosa con un futuro brillante. A sus padres ejemplares, va mi sincero reconocimiento porque son responsables de que ella sea una niña ¡feliz y sana!

LO que acaba de leer, reitero fue escrito hace más de 7 años, es de público conocimiento los avances y los logros que estos jóvenes consiguieron durante estos años.

Con respecto a mi amiga Carolina, dejo de ser una niña, para convertirse en una mujer hermosa, que además de ir a la escuela diariamente, tiene múltiples actividades que la mantienen ocupada todo el día.

Sin duda volveré a escribir sobre este tema en unos años, y compartiré los nuevos logros.

No olvide de visitar mi página de Internet y enviar sus comentarios, o reenviar la página: www.HispanoExitoso.com a sus amigos, familiares y conocidos, si es que considera que se pueden beneficiar con mis artículos. ¡Hasta la próxima semana!

 

Dany Rutois

Motivador financiero & Negociador

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“El que no se ve Rico, no lo será Jamás”

 

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